sábado, 16 de mayo de 2009

Observador (I)


Es costumbre de todos intentar definir al prójimo, cuando ni siquiera sabemos enunciar tres adjetivos que nos presenten o representen.

Podría escoger la palabra objetividad para definir mi blog. Todos los medios de comunicación buscan la objetividad en sus informaciones, por encima de todo, y así lo hacen creer a sus 'clientes'. Sin embargo, todo aquel que estudia el mundo de la comunicación sabe que no existe; que ni siquiera un dato numérico cuya verdad es irrevocable justifica la objetividad. Simplemente, por el hecho de escoger una cifra estadística y no otra, el periodista debe de elegir una y desechar otra y aquí el profesional toma una decisión personal y única, invadido por la subjetividad. Yo no voy a mentir, por tanto, a quien me lea.

Si no miento, podría escoger la palabra honestidad. La RAE nos ofrece sinónimos de honesto como decente o decoroso, recatado, pudoroso, razonable, justo, probo, recto o honrado. Digamos que la palabra honestidad está muy ligada a la verdad, pero ¿acaso existe la verdad? ¡No! No hay verdad en el mundo de las ciencias sociales, hay opiniones que según su argumentación podrán estar más cerca o más lejos de esta nueva Ítaca, que es la verdad. En las ciencias sociales, todo es relativo y, por tanto, no encontraremos una verdad suprema, sino la verdad individual. Mi blog es mi opinión, mi punto de vista...mi verdad.

Reduciendo algo tan abstracto como la verdad a la primera persona, reconociendo mis limitaciones y debilidades en el campo de la cultura, podría definir el blog con la palabra humildad, pero dicen -y con mucha razón- que quien presume de humildad deja de serlo.

Así que voy a tomar la palabra de John Carlin, periodista británico y escritor, cuando definía al periodista como un observador. Los periodistas somos gentes que vamos por el mundo hablando de todo, sabiendo o sin saber, criticándolo todo, proponiendo, opinando, interpretando, argumentando, analizando, construyendo, despotricando algunos, elogiando otros, aparentando que sabemos, a veces sin saber... Lo que sí estoy seguro de que soy es un observador y así quiero definir mi blog, como un espejo de mí, una representación de mi persona, un espacio que es capaz de desgranar todas las facciones de mi subjetividad y que todos, esa es la grandeza de Internet, todos pueden observar. 


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